ILUSTRACIÓN































































 Manuel Bernal Romero.  "Pelusita"




Manuel Bernal












Exposición "Naturaleza y Cultura"





         Escritos con tiza, Editorial AE. Jerez Fra.





José Antonio Antón. "Camino de nieve"


                                                 


Eliacer Cansino. Editorial AE. Jerez Fra.



           Manuel Bernal, Editorial AE. Jerez Fra.



Francisco Oliver.





Luisa Porras



Editorial Mil y un cuentos. Jaén



Manuel Bernal. Editorial Bosque de Palabras. Sevilla.






Fernando Quiñones. "All about Frias". Editorial AE. Jerez Fra.



¿Crísis?... Es Navidad. Manuel Bernal. Edit. Bosque de Palabras. Sevilla




Lazarillo de Tormes. Editorial AE. Jerez de la Fra.




El amo del mundo. Editorial punto Rojo




Miguel Trujillo. Editorial Bosque de palabras. Sevilla



Portada de "Los franceses en Xerez"


Manuel Bernal. "Juanito Cómprame" Editorial Mil y un cuentos. Jaén



Silvia Álvarez, Editorial Caracol. Málaga.


Juan Manuel López



Carmen Gil




Papandujas y Zarandajas. Carmen Gil. Editorial Hiperión. Madrid




Carmen Gil. "Pistacho"






Juan Manuel López. "Daniel tiene un secreto"


Juan Ramón Jiménez. Platero y yo







Ilustraciones para la revista Cambio 16
Texto: Manuel Bernal





"¡Yo de mayor quiero ser ilustrador! De momento lo compagino con dar clases de dibujo, con la pintura, la fotografía, hacer la cama y la comida. Últimamente he descubierto que planchar me relaja y me permite pensar en las próximas ilustraciones que voy a hacer. Cuando se me quema alguna camisa veo la forma de una montaña sobre el florido estampado y me imagino pequeñas ovejitas saltando por la cumbre y zampándose todas las flores de mi camisa hasta que la dejan blanca, luego desaparecen pero la montaña sigue ahí.
Mi mesa de dibujo es un caos organizado. Cada cosa está en su desordenado sitio, los papeles se camuflan entre desperdigados tubos de acrílico, que hacen un corralito para que la goma no se escape; la tinta, que ya se ha caído en varias ocasiones, ha cambiado el color original de los lápices pero aún conservan intacto su interior. Todavía me sorprende el hilo que sale de su punta y me fascina seguir su rastro por la superficie rugosa del papel.
Me encanta el olor de los dibujos recién hechos. Cuando los termino adquieren vida propia, los meto en una preciosa carpeta, los arropo bien, y les doy un beso de despedida. Ellos sueñan con ser publicados algún día en un atractivo libro de pastas duras"


Miguel Parra